viernes, 11 de agosto de 2017

Los desafíos de formar una familia

Casarse y tener hijos es un paso lógico para la mayoría de las parejas, pero a muchas de ellas el paso de quedar embarazado es un proceso complejo y emocionalmente difícil, ¿por qué sucede que en parejas de personas jóvenes y sanas el proceso de embarazo se vuelve complejo? Lo primero es que tener dificultades para fecundar puede provenir de distintos orígenes, hay casos donde factores de estrés, hábitos poco saludables como fumar o estar con sobrepeso hacen que tanto la fecundación como el término del embarazo al nacimiento se vuelve de mayor dificultad y riesgo.

 
Adicionalmente a estos factores también se agregan la edad, temas biológicos como ovario poliquístico o calidad del semen, donde las probabilidades de concebir se vuelven menores. Es importante que al notar que el período para fecundar supera el año o tener algún factor de riesgo como los mencionados anteriormente se consulte a un especialista en fertilidad. El diagnóstico temprano es parte clave de resolver tempranamente los problemas que tienen solución, por ejemplo desordenes hormonales, obesidad en la mujer.

Si el diagnóstico lleva a la determinación de esterilidad, que significa que no hay posibilidad de embarazo, hay que recordar que otras maneras de formar familia, por ejemplo una madre sustituta que en el caso de EEUU puede ser contratada o madre sustituta donde un familiar se ofrece para llevar el cigoto.

Un diagnóstico de infertilidad en cambio significa que la pareja enfrenta retos para la fecundación pero que se pueden utilizar métodos de fecundación asistida por ejemplo inseminación artificial o fecundación in vitro en caso de que el problema no sea la matriz donde debe crecer el bebé. Si el problema es la calidad del esperma, se puede recurrir a donantes, aunque la opción no sea emocionalmente fácil para la familia. Recuerde que la familia no siempre es de sangre y que su núcleo siempre puede recibir con amor a un niño que lo necesita.